Una nueva entrega de la guia de Carl Sagan para detectar camelos:

11. Non sequitur (lat. “no sigue”). Cuando se realiza un argumento en donde no se reconocen posibilidades alternas que las secundadas por una persona o grupo. “La justicia triunfará al final”, por pretender que el hecho per se de se ‘lo justo’ significará que se impondrá ante las injusticias, “La única forma de ayudar a los desamparados es con grandes campañas de televisión para que todos apoyemos de todo corazón”.

El cerrarse a posibilidades que no nos agradan, no entendemos o no creemos posibles nos puede hacer víctimas de demagogos y servirnos en charola de plata para que se pueda explotar nuestra ingenuidad.

12. Post hoc, ergo propter hoc (lat. “después de esto, luego a consecuencia de esto”). Cuando se revelan consecuencias a hechos que no son fundamentados y se toman por ciertos. “Como las mujeres ya no están en casa sino trabajando, en los hogares actuales existe una desintegración familiar que, comúnmente, lleva al divorcio”, tomando el ejemplo del texto de Sagan: “Conozco… a una mujer de veintiséis años que parece tener sesenta porque toma píldoras [anticonceptivas]”, Jaime Cardinal, arzobispo de Manila.

Debería ser una tarea común analizar lo que consideramos son consecuencias obvias a hechos determinados, quizá nos sorprenderíamos.

13. Pregunta sin sentido. Una formulación que carece de la formulación o estructura adecuada para poder ser resuelta, “¿Qué ocurre cuando una fuerza irresistible choca con un objeto inamovible?”, un planteamiento común que viene en el libro de Sagan: Si se plantea un universo en donde existen fuerzas irresistibles, queda anulada la existencia de objetos inamovibles y si, en cambio, el planteamiento contempla un objeto que es inamovible queda descartada la posibilidad de incluir una fuerza irresistible.

Si una pregunta no se puede puede plasmar de una forma congruente y lógica puede ser que ni siquiera estemos entendiendo el problema y no podamos aclarar que esperamos obtener de una posible respuesta.

14. Exclusión del medio o falsa dicotomía. Es cuando para resolver un problema o controversia se toman solo las respuestas ubicadas en polos opuestos para resolverlo no considerando todas las posibilidades intermedias, “Si no estás a favor de nuestro partido político entonces eres un rojo populista”, “Si no estás conmigo estás en mi contra”.

El bien o el mal, el blanco el negro, la izquierda o la derecha, conservador o liberal. Pareciera que solo te puedes definir si tienes una posición extrema y no consideras el balance entre dos diferentes puntos.

Continuará…

Continuamos con la guía para detectar camelos:

3. Argumento de consecuencias adversas. Aquí Sagan nos explica que en algunos casos se realiza un argumento tomado como cierto pues en caso de no darse se presentarían consecuencias adversas. Ejemplos de ésto serían: “Dios debe existir para premiar la virtud y castigar la maldad, pues si ésto no fuera así no habría razones para que la gente fuera buena y el mundo se sumiría en el pecado y la perdición”, “Si no se castiga severamente a los jóvenes delincuentes se incentivaría a que otros jóvenes tomaran ese camino”, “Se debe mantener la pena de muerte para los asesinos y violadores, en caso contrario se propiciarían éstos crímenes”.

El hecho de asumir a priori que tomar —o dejar de tomar— determinadas acciones pueden significar un desenlace desfavorable sin preocuparse por saber si realmente eso así sucederá es muy común en nuestra sociedad.

4. Llamada a la ignorancia. Una herramienta de publicaciones y periodistas sensacionalistas donde se revierte la postura científica y escéptica de la necesidad de presentar pruebas suficientes. Es el hecho de asumir que algo que no se puede demostrar de forma fehaciente como falso, es cierto y viceversa: “Los científicos no pueden asegurar que dinosaurios acuáticos no haya podido sobrevivir hasta nuestros días en éste lago, por esa razón es muy seguro que existan”, generalmente para describirla se suele esgrimir la frase “La ausencia de pruebas no es prueba de ausencia”.

Basta con hojear una de las citadas revistas o escuchar un programa de “misterios” para encontrar un buen catálogo de llamadas a la ignorancia.

5. Argumento especial. Se suele utilizar para —si bien no aclarar— para dar por sentada una respuesta a un problema retórico enrevesado, ilógico, contradictorio o ininteligible (y en varios casos para dar la discusión por terminada): “¿Por que si en la eucaristía se nos da el cuerpo y la sangre de Jesucristo no somos considerados caníbales? —Argumento especial— Lo que sucede es que tu no comprendes el misterio de la Transubstanciación“, “¿Si Dios nos ama y exige amor entonces por que a cada momento vemos en sus seguidores el crimen, la avaricia, guerras y hambre? —Argumento especial— No somos nadie para tratar de entender los designios de Dios o no entiendes el sentido del libre albedrío”.

Herramienta de religiones.

6. Pedir la pregunta, llamado también asumir la respuesta. Es cuando se expone un asunto aceptando que las consecuencias serán las que se plantean: “Para incrementar la seguridad en el estado se compraron veinte nuevas patrullas”, en ésta proposición se asume que el hecho de comprar más patrullas se traduce de manera inequívoca en mayor seguridad o: “Para evitar el riesgo de elecciones fraudulentas se formará un nuevo padrón electoral” en donde claramente y de forma falaz se establece que con el hecho de crear un nuevo padrón se evitará el riesgo de elecciones fraudulentas.

Toda un arma que podemos ver constantemente esgrimida por políticos, síndicos, etc.

Continuará…