Continuamos con la tercera parte de la guia de Carl Sagan para detectar camelos:

7. Selección de la observación. conocida también como “Enumeración de circunstancias favorables“. Es cuando en una investigación se aceptan las observaciones que cuadran con una teoría determinada y se ignoran las que la contradicen: “Las pruebas de resistencia del concreto fueron de acuerdo a los requerimientos del proyecto, los que no cumplieron con esa resistencia se eliminaron por sospecha de un mal procedimiento en la elaboración de las muestras”.

Estas se dan de manera constante en encuestas televisivas donde se descartan las opiniones contrarias al sentir de la televisora o se colocan solo las contraposiciones más absurdas.

8. Estadísticas de números pequeños. Cuando con una escueta y débil base de elementos se establece una predicción en la que no se toma en cuenta una muestra realmente representativa: “Dicen que 60% de la población mexicana vive en extrema pobreza, eso no es posible pues yo conozco a muchas personas y ninguna vive en extrema pobreza”.

El presidente del Partido Popular español, Mariano Rajoy, basa su sentir en temas relativos al cambio climático en la selección de opiniones provenientes de su primo.

9. Incomprensión de la naturaleza de la estadística. Cito textualmente el ejemplo relatado por Sagan: “El presidente Dwight Eisenhower expresa asombro y alarma al descubrir que la mitad de los americanos tienen una inteligencia por debajo de la media”.

Y es que cuando se establece una media (en medio), necesariamente la mitad de la muestra estará por encima de ésta media y la otra mitad por debajo.

10. Inconsistencia. Cuando los argumentos no son coherentes con todas las razones o elementos que configuran la realidad de una tesis: “Los Estados Unidos harán todo lo necesario para proteger a sus ciudadanos, es por eso que está dispuesto a gastar en la guerra en Irak y Afganistan 3.5 billones de dólares en diez años. Pero olvidando los peligros del cambio climático,la reconstrucción de Diques obsoletos en Nueva Orleans y la necesidad de un mejor esquema de salubridad que beneficie a los más necesitados”.

Una vez más los argumentos inconsistentes los podemos encontrar constantemente esgrimidos por políticos, gobiernos, síndicos, etc.

Continuará…

No es ningún secreto que los llamados medios tradicionales y campañas publicitarias hacen cada vez más uso de la creciente credulidad de las personas para endilgar productos, servicios y programas que al menor análisis escéptico se demuestra que tienden al ridículo y no que tienen provecho alguno en realidad.

Más mañosamente aún la palabra escéptico se encaminó, dentro de éstos mismos medios, a describir a alguien inclemente, cerrado y altanero, una caricatura estereotipada y que está en contra de todo a ultranza.

El mundo y sus demonios, Carl Sagan

En su libro El mundo y sus demonios, La ciencia como una luz en la oscuridad” (The Demond-Haunted World, Science as a Candle in the Dark) Carl Sagan detalla, en el capítulo 12 “El sutil arte de detectar camelos varios ejemplos de como a veces podemos (en el mejor caso inconscientemente) llegar a esgrimir argumentos falaces y como detectarlos en las premisas de otros. Una veintena de puntos que habrá que tener en mente:

1. Contra el Hombre (ad hominem). Cuando lejos de realizar argumentos en contra de los discernimientos planteados por una persona se realizan ataques a la persona que los esgrime: “El señor Maussan es un controvertido mercenario de la información, no podemos atender a ninguno de sus planteamientos”, “Edward Arches es un extranjero, un advenedizo que solo ha venido a lucrar en nuestra tierra, por ello no puede criticar nada del país que lo acogió”.

Muy difícil de cumplir, ciertamente, cuando te enfrentas a fundamentalistas, creacionistas, políticos, etc.

2. El argumento de autoridad. Cuando una persona o ente se esgrime como acreditado para guiar opiniones y sostener y dar por ciertas afirmaciones sin necesidad de demostrarlas: “No hay ninguna prueba que el cambio climático se relacione con las emiciones de CO2, George W. Bush, presidente de los Estados Unidos de América”.

Recordemos que en la historia hay incontables casos de autoridades que adoptaron argumentos que a la larga se aclararon como insostenibles. (¿Recuerdan el caso de las armas de destrucción masiva?)

Continuará…