Existe en el mundo una tendencia que surge a partir de mediados del siglo pasado, una preocupación general por el deterioro del medio ambiente causado por las diversas acciones humanas. Por ésta causa se ha promovido entre algunos arquitectos compromisos ecológicos y la adopción de una actitud más responsable en la selección de materiales, técnicas constructivas y aprovechamiento de recursos energéticos naturales.

La Arquitectura Bioclimática representa un esfuerzo para conciliar los conceptos arquitectura y energía de una forma racional. Lo que en definitiva se pretende es lograr que, sin menoscabo de la calidad arquitectónica de los edificios, se minimice en ellos el consumo energético.

Como saben se considera que los seres humanos tenemos una procedencia africana (ya rastreada gracias a estudios de ADN en diversos grupos étnicos a lo largo del mundo), el clima tropical de nuestro “hogar original”, más benigno en términos fisiológicos, y al cual, generalmente, podemos parecer mejor adaptados que el resto de los climas en los cuales se dispersa nuestra especie y en el que quizá aún nos encontremos en condiciones de enfrentar sin nada más que nuestro propio cuerpo.
Pero como seres que anteponemos —además— nuestra inteligencia para solventar nuestras carencias físicas, aunada con la necesidad de expansión y exploración, llevó al desarrollo generalizado —por un lado— de las vestimentas y después de la arquitectura.

La arquitectura, como elemento de producción, modifica el entorno natural en el que se inscribe e intenta proporcionar condiciones óptimas de habitabilidad, ya que filtra, absorbe o repele los elementos medioambientales según influyan para beneficio o no del confort del ser humano. Los edificios, al generar espacios abiertos y cerrados dan lugar a microclimas interiores y exteriores en torno a ellos debido a la naturaleza de sus materiales, formas y elementos. También a la manera en que éstos interactúan con cada uno de los factores del clima (temperatura, humedad relativa, asoleamiento, vientos, precipitaciones, etc.).

Actualmente existe la concepción de que cualquier edificio diseñado puede resolver sus problemas de control ambiental mediante el uso de sistemas energéticos. Los arquitectos bioclimáticos hacen la distinción de dos sistemas de control ambiental: los pasivos y los activos.

  • Los sistemas pasivos son los que, sin recurrir a fuentes ajenas al propio ambiente y a las cualidades del edificio y sus materiales, busca éste control ambiental.
  • Los activos, por otro lado, hacen uso de sistemas de acondicionamiento de aire que requieren un suministro de energía constante para funcionar.

También existen sistemas mixtos.

Dado que en la antigüedad no se contaba con sistemas activos los constructores debían adaptarse y dar soluciones estrechamente ligadas al clima que los rodeaba. Es entonces regresar a tomar el papel de experimentadores con el clima, los materiales y las formas pero ahora de una forma mucho menos empírica.

El análisis del clima, la adecuación del edificio al entorno, el conocimiento de las necesidades fisiológicas humanas, la aplicación de técnicas y tecnologías ambientales dan pie a ésta, en absoluto nueva, forma de proyectar en arquitectura.

2 Comentarios en “¿Que es la Arquitectura Bioclimática?”

  1. Sergio:

    Me gustaría que incluyeran qué materiales son los más aptos para tener una arquitectura sustentable y bioclimática.Serg

  2. Akhire:

    Sucede que los materiales pueden variar dependiendo de la zona geográfica y del control climático que quieras establecer, así, por ejemplo, el concreto armado (aka hormigón) puede no ser conveniente para lugares tropicales, pero su almacenamiento térmico puede resultar conveniente en sitios con noches frias… más que un catálogo de materiales podría ser conveniente examinar la arquitectura regional y observar las cualidades de los materiales que aprovecha.

    En general los materiales que se pueden conseguir en la zona y utilizados en las construcciones típicas pueden ser un estupendo indicador… recuerdo por ejemplo que en el norte de Veracruz
    se hacen (o hacían) muros utilizando otates (una graminea, especie de bambú), luego se recubren con una pasta mezcla de cal y paja. El resultado es un muro blanco, encalado y un excelente aislante térmico.

    Saludos!

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